.

.

jueves, 6 de febrero de 2014

Villa Rebasa: Barrio de Ramos Mejía Sur

.
-VILLA REBASA  es un barrio cuya mitad ocupa la parte Sur de la ciudad de Ramos Mejía, y la otra mitad ocupa la parte Norte de la ciudad de Lomas del Mirador.
Límites: Norte, la calle Emilio Mitre; Sur, la Av. Gral. Enrique Mosconi.- Entre la Av. Díaz Vélez y colectora Gral. Paz, por el Este; Y la Av. San Martín al Oeste.-

Su parte media, de Este a Oeste, está cruzada por la Av. Eva Perón (ex- Iparraguirre), la cual es el límite entre ambas ciudades.
.
.
.
VILLA REBASA Y SU GENTE
.
Entrevista realizada por Francisco Álvarez (El Recopilador)
en el año 2003, a 
Doña DELIA TROILO, vecina de la calle Colón
entre Emilio Mitre y Pellegrini (frente a la Escuela 20).-

.
.
---Yo nací ahí, sobre la Calle Ancha,  -que hoy es la Av. Díaz Vélez-  casi la esquina de Nolting, donde estaba el Almacén de Temprana,  -eso es Ciudadela, que por entonces solo tenía 13 años de fundada-  y nací el 4 de junio de 1923, unos meses apenas de nacido este barrio Villa Rebasa.
.
      Mis padres eran italianos. Mi papá se vino de jovencito y mi mamá quedó de chiquilina allá. Mi papá se vino escapando de la Primera Guerra Mundial y un matrimonio que venía de allá se hizo cargo de él, porque solo tenía 17 años.
      Los hermanos de mi mamá ya estaban acá, y mi mamá, en Italia tenía que hacer las tareas de los hombres de trabajar la tierra, entonces resolvió venirse también a Argentina.
.
      Trabajó todo un año para juntarse el dinero. Llegó al puerto de Bs. Aires, ya mayor de edad a los 23 años, un 25 de Mayo de 1921.  Recuerdo que contaba que, le llamó la atención que el puerto “fuera plano”, porque no era como Génova, que hay montañas.
      La esperaban los hermanos y la llevaron a vivir a Castelar, donde vivía mi tío casado con una pampeana y con varios hijos y mi otro tío trabajaba en una quinta junto a la estación y que además era resero,  que llevaba los animales al matadero.
.
      La señora de este tío, tenía sus padres viviendo en el edificio de la tradicional Confitería del Molino, frente al Congreso, y mi mamá comenzó a trabajar con ellos como mucama  –era “la tanita”- La quisieron poner en la cocina, pero claro, ella no sabía cocinar como era el gusto de acá y la pusieron a trabajar un poco en la cocina, para que vaya aprendiendo;  y también un poco ayudar con los chicos, como niñera. Lo único que no le gustaba era que,  la uniformaran con la “cofia” cuando tenían que salir de paseo y ella a cargo de los chicos.
      ...Y en eso se encontró con mi papá, que ya se conocían de chicos y que cuando él se vino, ella tenía 9 años  –8 años de diferencia-  se gustaron enseguida, mis tíos aprobaron contentos y ellos se casaron.
.
--Mi primera escuela fue la 10 –Guido y 11 de Setiembre- que era una construcción vieja, con un patio de ladrillos en el medio. Allí mi hermana tuvo un accidente, se cayó al pozo ciego, y por suerte pudieron llegar los bomberos y la sacaron.
      Yo solo hice ahí el primero inferior. -en 1928-  Como nací el 4 de junio, mi mamá me inscribió en el colegio con 5 años y medio, pero como además yo ya sabía leer y escribir, porque me enseñaba una muchacha que ayudaba a mi mamá, al año siguiente me pasaron directo a 2º grado, con 6 años y medio. Mas, como unas chicas, de la calle Nolting, iban a una escuela de Flores,  -que iban en tren-  entonces mi papá me dijo, “nosotros podemos mandarte allá, si total no pagamos nada” y en el tren tenía pase. Aquella escuela estaba en Caracas y Rivadavia.
.
--Todo esto era el Monte Rebasa y donde está la Escuela 20, la vereda de Colón frente a mi casa, era propiedad de Cabana. 
.
      Pero la tierra de Rebasa también seguía en Ciudadela, del otro lado de la Díaz Vélez, porque mi papá le compró el terreno a Rebasa en Independencia 541 (a media cuadra de Nolting y Díaz Vélez). Ahí estaba la quinta de los Iris y hacia la esquina estaba el Dr. Rebasa y ahí le compró, y comprando el terreno le regalaban 10.000 ladrillos;  y  comprando tres lotes, le regalaba uno, lo que ayudaba a poblar y a valorizar el resto de la tierra que debía salir a la venta.  
   Nuestro terreno tenía 10 varas de frente (8,35 m.) x 45 m. de fondo. Y allí papá  había hecho quinta y frutales. Y adelante, en el jardín, un hermoso parral  (los tanos aprovechan toda la tierra y el aire también)  y naranjos de un lado y mandarinas del otro, y en el centro el rosal. Y el sostén del parral hecho con hierro forjado –cosas de antes- ... ¡Y con unas uvas! Casi todos tenían uvas chinches, pero papá no, tenía una uvas blancas, transparentes!
      Y teníamos gallinas, granadas, nísperos, ciruelos. Y yo me enojaba y le decía a mi mamá: “Pasa el hombre vendiendo y Uds. nunca compran”;  y mamá me decía "Y para qué vas a comprar si aquí en casa tenemos de todo, ¿vos pasas hambre? ¡No!... (lo que pasaba es que yo quería fruta comprada...!). Con esos 10.000 ladrillos mi papá hizo la pieza, la cocina y el bañito al fondo, como era antes.
.
--Yo estudié hasta 6º grado, que con eso se le abrían a uno las puertas de todo.  Entonces yo dibujaba muy bien y me gané una beca y me mandaban al Museo de Bellas Artes.
      Por entonces, la moda y la sociedad imponían ciertas reglas en el buen vestir: entonces yo iba de sombrerito, pero las demás iban todas de guantes y carterita, y mi papá no me los podía comprar, y yo me la pasaba llorando, porque nunca faltaba una que te criticara, “¿Vos siempre venís con lo mismo, no tenés otra cosa?”
      Un día de examen me pasé llorando y ya no quise ir más.  Y a mí se me antojaba dibujo y piano, dos cosas que no se podían costear.
.
--María Luccini fue la Directora nueva de la Escuela 20, cuando esta inauguró su edificio nuevo.  La hermana trabajaba con nosotras en la Municipalidad y el hermano trabajaba en el Parque Avellaneda y nosotros cultivamos una amistad con ellos.
.
      Esta calle Colón, en la esquina de Emilio Mitre, estaba cerrada por un alambrado, por lo que era como que la calle no existía, y mi marido lo quitó un 9 de julio de 1950, y sobre esta vereda que enfrenta la escuela, existía un ombú inmenso que ocupaba gran parte de la calle, por la que un auto no podía pasar, los carros si, porque maniobraban por un costado y pasaban. Si habrán jugado a la bolita los chicos a su sombra.
.
--En Colón entre Roca y Pellegrini, estaba la Fábrica de cohetes de los Grasso, y para las fiestas nos regalaban las bengalitas. Pero en 1944 fue la gran explosión de la fábrica.  Yo estaba tendiendo ropa y se me escapó de la mano, y mi suegro que estaba sentado desbrotando las plantas se cayó para atrás, pobre.  ¡Un susto nos pegamos! ¡Estábamos a menos de una cuadra! Se les murió un hijo, Francisco.  Después hubo otras veces pequeños incendios. Yo dejé de verlos porque mi mamá no quería que fuese más a esa casa, por miedo.
.
--Donde está la Iglesia del Monte Carmelo era tierra de Torelli. Antes hubo vivero, vendieron una parte, otra parte se le dio a la iglesia  -los dueños viejos-  luego vino a trabajar Torelli,  quien antes vivía donde está la ex–textil San Marcos, (Gral. Acha entre Colón, Alfredo Palacios y 11 de Setiembre). Hasta que yo tenía 10 u 11 años, ahí había un vivero (1934 / 35), y entonces Chigliassi compró y levantó la fábrica “San Marcos”, que en principios la construcción era de chapa.
      Chigliassi, no vivía acá, tenía un chalet inmenso al costado del Hospital de Haedo, del “Güemes”, y si le íbamos a pedir colaboración para ayudar a las escuelas, siempre nos daba.
.
      Cuando mis padres se casaron en 1922, fueron a vivir a Díaz Vélez casi Nolting, a la casa que era de papá y una hermana, la que finalmente se volvió Italia para quedarse allí. Entonces papá utilizó la pieza que quedó vacía, alquilándola a una señora que tenía dos hijos, que después se instalaron en el vivero donde luego se edificó la Textil “San Marco” y a quienes mi mamá iba siempre a visitar, y eran los Torelli, que después se vinieron a Emilio Mitre entre Colón y Amte. Brown, y que donaron parte de esta tierra para la construcción de la vieja iglesia de madera y chapa, y que dejó paso a la actual Parroquia Nuestra Sra. del Monte Carmelo. 
.
--Luego que se hizo la “San Marco”, al lado se levantó la fabrica “Mitre”, sobre la calle Colón. “Mitre” era tejeduría y “San Marco” hacía ropa sport y deportiva, batones, blusas.
      En la “Mitre” trabajaron mi hermano y mi cuñada. Casi todas las mujeres de por acá trabajaron el la “Mitre”, que pagaba bien. Luego la “Mitre” cerró y por 1998/ 99 cerró “San Marco”. (Actualmente hay algo trabajando en la Mitre, pero no se de que se trata).
      Mi marido hace 47 años que murió y yo hice pareja 15 años más tarde, con un vecino de la Mitre, y por él sabía que seguía una fábrica de máquinas en el lugar.
.
--Yo trabajé mucho en costura, pero en casa, ir a trabajar afuera no me dejaban, decían que la mujer tenía que quedarse en la casa.
      Con lo que cocía, luego me tomaba el tranvía 2 en Liniers y me iba a entregar. En días de pago me tomaba el tranvía 1 hasta Primera Junta y me tomaba el subte, por 15 centavos, y me iba “de taquito, con la carterita”, a mirar vidrieras... Claro, yo trabajaba para mí y me pagaban bien. Y siempre me guardé la libreta de trabajo y mi papá me decía, para qué lo hacía?... Y por guardar esa libreta fue que me sirvió para jubilarme!
.
      Yo cocía para la afamada Casa Harrods y también para una casa mayorista, y de ahí que yo guardara aquella libreta. Luego, cuando enviudé y más tarde trabajé en la Municipalidad de La Matanza,  ya tenía 32 años y pensé que jamás me jubilaría. Y en época de militares me enteré que con 15 años de servicio y 55 de edad una se podía jubilar, y las constancias de aquella libreta me ayudaron a jubilar. Había entonces muy mal clima, era 1978, y teníamos compañeros desaparecidos y no podíamos ni mencionarlos. Lo teníamos prohibido. Nunca creí que viviría  así, tantas cosas tan malas. Tuve ese empleo gracias a mi primer marido, Oscar Troilo, a quien  conocí en un pic-nic de “Mitre”. Nos casamos y tuvimos dos hijos y cuando ellos tenían, Susana 11 años y Aníbal 5 y medio, Oscar fallece del corazón en febrero de 1956, y gracias a que tenía los chicos pude entrar a cubrir su vacante en la municipalidad.
.
.
.
RECUERDOS DE MAS DE MEDIO SIGLO:

--LOS COCHECITOS tirados por caballos venían por la mañana con las maestras.
.
--LAS CHATAS DE LAS VERDURAS, pasaban casi a la noche con los perros que iban bajo los carros, al lado del farol.
.
--LOS GRANDES ARREOS DE VACAS, incesantes pasaban por la Av. Díaz Vélez hacia los Mataderos.
.
--MANIOBRAS MILITARES,  se hacían en este sector que era la quinta de Rebasa, y venían los soldados del Cuartel de Ciudadela. Entonces corríamos todas a lavarnos la cara y peinarnos, para estar lindas –éramos pibitas apenas, nada más-  Aquellos soldaditos venían por la calle Granaderos, cruzaban el paso a nivel y seguían por Independencia, calle que se asfaltó en 1931, cuando yo tomé mi primera comunión. Muchas calles de Ciudadela se asfaltaron ese año.

--EMILIO MITRE, era angosta, porque la mitad de la calle la ocupaba la quinta de verdura, igual que Larrea. Ambas calles tenían una vereda sola, porque la otra la ocupaba la quinta. Pegado al alambrado había un caminito que iba marcando la gente con su paso.
.
--LA QUINTA DE REBASA llegaba de Larrea hasta Díaz Vélez, porque otras tierras, que habían sido de él,  ya las había vendido, y seguía vendiendo, y por el otro lado la quinta de Rebasa llegaba hasta Iparraguirre, actual Eva Perón. Pero, desde que yo recuerdo ya Rebasa no vivía más acá. Y ellos “eran una quinta elegante”, no cultivaban. Quienes lo hacían serían puesteros o le habrían comprado antes la tierra. 
.
--QUINTA LA MARIETA, estaba por la calle Almte. Brown y que es donde estaba la “olla popular”, a la que mucha gente iba a buscar la comida con la ollita, y los hombres llevando el pan envuelto en un generito. (1940/ 43).
.
--ESTO ERA ATRASO hasta que llegó el asfalto. Al llegar la tardecita ni ganas que daban de cambiarse, ni salir a la puerta de la quinta. Era terrible, lo único era una casa al frente, nada más, otra al llegar a la esquina y después a la vuelta por esta vereda, la fábrica de mosaicos, por Emilio Mitre a mitad de cuadra, y otra casita por allá y nada más ¡Solo campo, nada más! –hace de esto 60 años-,  y se hacían “casa chorizo”, una piecita al lado de otra, y de otra, después la cocina, eso era horrible.
.
--EL PROGRESO ESTABA JUNTO AL TREN así decía mi papá y tenía razón, por eso había comprado a 5 cuadras de la estación de Ciudadela. Pero al casarme, me tuve que venir con mi marido a vivir aquí, a la quinta de mis suegros. Yo que nunca quise ni pensar en “la loma” y bueno, me tuve que venir para acá.
.
--PROGRESO “A MEDIAS”, al abrirse las calles tuvieron que cortarse las quintas y vino el progreso. Pero Larrea fue la peor, porque el asfalto le llegó solo la mitad de calzada, porque la otra parte, entre Julio A. Roca y Emilio Mitre el quintero no la cedía.
.
--LA AVENIDA EMILIO MITRE,  debió haberla sido, y hasta tenía planificada una rambla en el centro, pero la gente prefirió veredas anchas para pagar menos material de pavimento.
.
--LA AVENIDA IPARRAGUIRRE también debía tener rambla, pero como lo hizo Vialidad, los vecinos no pagaron su costo. Pero tampoco le hicieron la rambla.
.
(*) El pavimento de la Av. Iparraguirre lo hizo Vialidad, a principios de los años ’60, por gestión del entonces Gobernador Oscar Allende (Presidencia de Arturo Frondizi) ante el reclamo de los vecinos. Debió haberse pavimentado por los años ’40 y la Municipalidad habría distraído el dinero, y cada vez que los vecinos iban a reclamar recibían por respuesta “que ya figuraba asfaltada”.  (El dinero íntegro para el pavimento  -$ 200.000- lo había donado la Viuda de Iparraguirre  y registrado su depósito en el Banco Provincia, en Morón)  --(Relatado por el vecino Rosario Ricciardello en entrevista de 1998, para el periódico El Recopilador).-
.
--EL CINE BROWN: Yo era soltera, tendría 20 años, (1943) y en Almte Brown, casi esquina Acha, estaba este humilde cine al que solo fui dos veces, porque era tanto el lío que se hacía ahí adentro, que se tiraban desde maníes hasta todo lo que se pueda imaginar, que no se podía ir. Allí hacían los festivales los del Club Mitre.  En un festival boxeo, peleó un muchacho de acá a la vuelta, y de la primera trompada le sacaron la parte del hombro de la musculosa, que me impresionó tanto que no fui nunca más. A propósito, el boxeador Angel Firpo tenía tierra por acá, por San Martín y O’Higgins más o menos.
.
--HORNOS DE LADRILLOS: La calle O’Higgins tiene ese quiebre en Almte. Brown debido al lugar que ocupaban los hornos que existieron allí. Mi papá decía que había que escapar a los campos donde hubo hornos de ladrillo porque usaban toda la tierra negra y dejaban la peor tierra, la roja, donde no se podía sembrar, una tierra pobre y mala.
.
--MUJERES OPRIMIDAS: La primera vez que usé maquillaje fue el día que me casé, 5 de febrero de 1944. Era un sábado y entonces los casamientos eran los sábados en Civil e Iglesia, el mismo día. Estábamos en el patio de casa y quien iba a ser mi marido le dice a mi cuñada, “¿Quién esa mujer que está en el patio, saludando a uno y a otro, con ese sombrero... no la conozco y para mí, que soy el novio ni un saludo?”  –Y era yo. ¡El nunca me había visto maquillada, ni así arreglada!
      El Registro Civil estaba del otro lado de Ciudadela, en Maldonado, donde ahora debajo va el arroyo.
      Yo me casé el 5 de febrero, a los 21 años y mi hija nació el 26 de diciembre, justito a los 10 meses y medio, y... ¡Cómo era la gente de perversa!  ¡Me estaban contando los meses y los días, a ver si yo no me había casado ya embarazada! En eso a la gente le gustaba hacer pasar vergüenza a las mujeres... y lo hacían las mismas mujeres! ¡Qué estupidez! ¡Qué injusto!  Y mucho más, porque como mujeres, de sexo, ninguna entonces sabíamos nada de nada.
      Pero además el día que me casé, en la mesa me pasó otra cosa más: Delante de todos los invitados, y yo ya casada por civil, mi mamá me pregunta por una mujer que no se sentó a comer, y me dice “-¿Qué pasa que no viene fulana a la mesa?”  Y le respondo, “Está descompuesta, parece que está embarazada, dice que está embarazada otra vez”, y mi mamá me dio una cachetada!!!  Y dijo: “-¡¡¡Una hija mía no dice esas cosas!!!” Y nadie le dijo “ni así” eh, solo mi papá le dijo “¡-María...!” y nada más.---

--Nota: Es historia oral, que refleja la evolución de una época, entre las décadas de 1920 al 2000. Campo convirtiéndose en ciudad. Cultura y prejuicios. La moral de la mujer cuestionada por mujeres. Historia de vida y de barrio… contada por una protagonista y testigo del lugar que ya no está entre nosotros, pero nos pudo dejar este, su valioso testimonio.
ER.-
.
.
.
========================================================================






lunes, 13 de enero de 2014

Lomas del Mirador: Un tambero, un carnicero y un almacenero. Inmigrantes en los orígenes de un pueblo.

. 
Della Maddalena, el almacenero de ramos generales.
Tercer vecino de Lomas del Mirador.


     Don Juan Ángel Della Maddalena llegó en el año 1906, conviniendo con Don Fernando Tarditi instalarse junto a él en  “el Mirador”,  sumando  a  la  venta de carne, que venía haciendo Tarditi desde hacía ya 6 años, todo cuanto hacía a un Almacén de Ramos Generales.

"El Mirador" de Santa Lucía (Demolido en 1936)
.
.
.
     Evidente que Don Ángel vio futuro al lugar y al negocio. Ya desde 1901 se había iniciado la actividad del moderno Mercado Nacional de Haciendas y Matadero de Liniers y en su entorno comenzaba a crecer el barrio de Nuevo Chicago, actual porteño barrio de Mataderos y se entreveía que de este otro lado de la avenida de Circunvalación (actual Av. Gral. Paz) nuevas tierras se estaban proyectando hacia su venta. En tanto, el Camino Real a Las Cañuelas propiciaba un acentuado tránsito de arreos hacia dicho mercado de haciendas, y de ese tránsito de arrieros ya se obtenían clientes.


   Don Juan Ángel Della Maddalena, su esposa, sus hijos. (circa 1910)


.
En 1908 el Vasco Iribarren comienza a preparar algunas de sus tierras y la Municipalidad le aprueba abrir calles para un primer remate de lotes que den origen a un nuevo barrio; Su nombre ya figura en el expediente y se denominará Lomas del Mirador.
.
     Llegado el 4 de abril de 1909, a las 3 de la tarde se produce el primer remate y entre los adquirentes Don Angel Della Maddalena compra la esquina que enfrenta al “Mirador”, donde luego edifica y en 1913 se separa de Tarditi para mudarse a su flamante Gran Almacén de Ramos Generales “El mirador”.
.
     El almacén de Ramos Generales era en aquellos años lo que hoy nos representa un buen supermercado. Allí había y se vendía de todo: Comestibles, arados, pasto, alimentos para aves de corral, ropa, medicamentos, armas, aperos, pan, bazar, carbón, keroseno, etc. (Y el infaltable Despacho de bebidas, solo para hombres).
.


.






.

Con algunos cambios en su ochava, el edificio aún sigue siendo el mismo.
Ayer Almacén de Ramos Generales 
El Mirador, década de 1930.
(Fotografía tomada desde “lo alto del Mirador” –facilitada por Carlos Carretero-).
En el presente funciona un comercio de verdulería y la foto fue tomada (en 2009) desde
el mismo ángulo, pero desde el plano de la vereda. Ayer la avenida llevaba por nombre
Provincias Unidas, hoy se denomina Juan Manuel de Rosas.


     Siendo de los primeros en tener automóvil, su bonhomía de buen vecino le llevaba a asistirlos, incluso en las madrugadas donde muchas parturientas pudieron llegar a tiempo al hospital Salaberry a tener a sus hijos. También, alrededor de los años 30 compró un colectivo con el cual brindaba un servicio desde “el Mirador” hasta Alberdi y Murguiondo, facilitando así poder llegar hasta la parada del tranvía de Mataderos.
.
      Los Della Maddalena echaron aquí profundas raíces al emparentar su familia con muchos apellidos de la zona.
.
Fuentes:
José Meren: Lomas del Mirador, portal de La Matanza-
Carlos Carretero.
Marcelino Blanco.
.
.
====================================================================


viernes, 29 de noviembre de 2013

Hola barrio, salgo a conocerte.

. 


    Tras las primeras aventuras de la vuelta a la manzana, el chico va ganando terreno a la calle, en la medida de su crecimiento y sus responsabilidades.
    Generalmente,  los primeros mandados le van haciendo sentir importante, y no hace más que repetir la rutina impuesta por su mamá, es decir, concurrir al almacén, la carnicería, la verdulería, el quiosco.
    Así, el chico va descubriendo por sí solo la geografía de su barrio. La vieja casona, la casita del florido jardín, el suntuoso chalet, el taller del mecánico del auto de papá, etc.
.
    El barrio también tiene edificios importantes: El Jardín de Infantes, la Escuela, la Iglesia, la Comisaría, la Salita de Auxilios.
     También hay algunos talleres y fábricas: de calzado, de metalurgia, de ropa, “fábrica de dulces”. Esta última, en particular, es considerada por el chico, el edificio más interesante.
.
     La placita del barrio guarda una fantasía especial. Desde las hamacas al sube y baja, y del tobogán al arenero, un jeroglífico de pisadas trazan el claro mapa de infinidad de correrías y travesuras. Allí, la pequeña sociedad, se da cita con sus kartings, triciclos, bicicletas,  y también con sus Barbis y sus Peponas, figuritas, trompos y bolitas... y la infaltable pelota, y la soga de saltar.
.
    Sin conocer mucho aún el valor del tiempo, observa que a cada rato una mole de color con un número en su frente dobla en una esquina. Es el colectivo, ese mundo de 20 asientos, en el que una vez Migré transportó a las señoras en su novela. De él suele bajar la tía cuando viene de visita. En él sube con mamá y papá cuando le llevan de paseo.
.
    La calle más importante del barrio es  “la avenida”. Una calle de doble ancho, por la que anda todo el mundo apurado, y se mezclan los autos con los camiones y las motos y los micros y la gente que quiere cruzar y que no puede y... ¡Ufff! ¡¡¡Qué sofocón, qué carrera!!!
.
    Y el barrio tiene también el castillo de una princesa. (El de la vecinita de enfrente). Una princesita con un montón de trencitas chiquititas, y unos ojitos divinos, por quien son varios los “nobles” que pretenden su mano, para salir a comer pochoclos, en tanto se dan unas cuantas vueltas en calesita.
.
    ¡La calesita! Maravillosa “amarilla rueda de caballos y leones”, como la describiera Borges, que sirve para ir a cualquier parte. Fantasiosa máquina, como no hay dos, que puede viajar a través del tiempo y las distancias, según monte un caballito, un auto de carrera, una lancha, o los brazos de mamá, sujeta a un parante y disputando como una nena más, por el trofeo de la sortija. Todo ello al tiempo de la musiquita que de ella fluye.
.
    El barrio, mí barrio! La gente, su gente, la mía: Papá y mamá, la seño’, los vecinos, el cura, la doctora, los vigilantes del patrullero, el señor de la farmacia, el calesitero...
.
   Y así el chico va aprendiendo a conocer el mundo, un mundo que al ir creciendo cobrará otras inevitables dimensiones, un mundo que tal vez cambiará por otro, cercano o distante, pero que ni el correr de los años logrará disolver en el olvido “el auténtico  primer mundo de su niñez”.
.
     El barrio, mi barrio! El mismo que este “recopilador” camina, escuchando viejas historias de cuando surgieron las primeras casitas. Historias de pioneros y campos domados, a fuerza de sacrificios y de trabajo. Memorias de abuelos, raíces que echaran  para el chico de hoy.-

                                                                                                                        
            E.R.

=======================================================================

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Presentación del libro "Rafael Castillo, historia de un pueblo en el corazón de La Matanza"

.
A los que preguntan -¿Tiene historia Rafael Castillo?-  El autor el Dr. Leonardo Racedo, a través de estas páginas, los llevara en un recorrido ameno y cordial a descubrir una  rica y a la vez, la poca conocida historia de esta localidad en el corazón de La Matanza que vale la pena conocer.

 .

Los hornos de ladrillo ofrecieron amplia ocupación a vecinos del lugar.

El lector vera aparecer desde aborígenes indómitos hasta destacados comerciantes virreinales, pasando también por esclavos africanos y familias patricias que lucharon por la independencia y vivieron en estas tierras. 
Con el objetivo de participar de la divulgación histórica, Rafael Castillo Historia de un pueblo en el corazón de La Matanza,  será distribuido en Escuelas, Bibliotecas Populares, Entidades  y Centros Culturales del Distrito.
Este trabajo, impulsado por el Centro de Estudios Históricos de La Matanza (CEHLaM), espera ser útil para que cada habitante de esta localidad y el populoso municipio sepa de donde venimos, comprenda donde estamos parados, analice hacia donde podemos ir y que sepa el verdadero potencial que con el que cuenta esta localidad en  La Matanza.
.
.
.
Por tal motivo lo  invitamos a la presentación de  este libro  
el día Sábado 30 de noviembre del 2013 a las 20 hs.  en la sede de la
CÁMARA COMERCIAL INDUSTRIAL y PROFESIONAL DE 
RAFAEL CASTILLO 

sito en la calle Victorino de La Plaza Nº 873 - Rafael Castillo.
.
====================================================

jueves, 21 de noviembre de 2013

EN VILLA REBASA, EL CEMENTERIO QUE NO FUE.

.
      Por el año 1925, la Villa, cuando apenas contaba con tres años de vida, estuvo a punto de tener un cementerio.
.
      Ocurrió que, una de las comunidades Israelitas, se interesó en adquirir al Dr. Gregorio Rebasa, una fracción de tierra de dos cuadras por seis, que abarcaban entre las calles: Emilio Mitre y Julio A. Roca; y entre Almte. Brown y Av. Díaz Vélez, con destino a Cementerio de la colectividad.

.
      El caso es que al trascender la noticia, a aquellos primeros habitantes, la idea no les gustó nada, ya que algunos de ellos ya estaban con sus casas levantadas dentro de la superficie que se pensaba negociar y se resistían a un desalojo y nueva ubicación, por lo que le hicieron una fuerte oposición a que Rebasa hiciese la venta. La oposición llegó a apelar al municipio y este finalmente prohibió se lleve allí a cabo dicho cementerio.
.
      Finalmente el cementerio no se instaló aquí, encontrando sí su lugar definitivo, cinco años más tarde, junto a la avenida Crovara, entre Boulogne Sur Mer, La Plata y Martiniano Leguizamón, en la localidad de TABLADA, el cual logró su habilitación en 1930 por decreto del presidente de facto, Gral. Uriburu.
.
.

.
      Mas, la historia de este Cementerio, tuvo su origen en el porteño Barrio de La Paternal, donde estuvo instalado entre los años 1921 y 1925, pero sin poder usarlo ya que la entonces Municipalidad de la ciudad de Buenos Aires nunca se lo habilitó. Nótese que dicha comuna, al parecer, siempre debe haber discriminado a esa colectividad, ya que no se conoce que se haya habilitado a ningún Cementerio Judío dentro de su jurisdicción, razón por la cual debieron buscar su sitio en nuestras tierras, de este otro lado de la Av. Gral. Paz.

.
      En tanto, en aquel lugar negado de La Paternal, ubicado en las calles Punta Arenas y 14 de Julio, encontró su destino la “Asociación Atlética Argentino Juniors”, sitio donde tiene ahora su Estadio Polideportivo.

.
      Dicho cementerio ya establecido en Tablada tiene luego un acentuado crecimiento, cuando la AMIA logra abrir su tercer Cementerio en 1935 al comprar a la comunidad Sefaradí  “Socorros Mutuos” la mayor parte del Cementerio de  Tablada, que estos habían habían habilitado en 1930 gracias a un decreto del presidente de facto, Gral. Uriburu. 

.
      Posteriores  compras  de  terrenos  linderos  agrandaron  el originaron numerosas quejas de los vecinos de la zona hoy fuertemente industrializada. 
.
      La extensión del cementerio dificulta la vigilancia y control del mismo, por lo que a menudo hay hurtos y robos así como actos de vandalismo y destrucción de tumbas. 

 .
.
CEMENTERIOS SEFARADIES
. Los Sefaradíes tienen SEIS  cementerios:
.
- AVELLANEDA (marroquí);  
.
- CIUDADELA (dos cementerios juntos: Judíos de Alepo, de AISA y  judíos de habla latina, de ACIS).
.
- LOMAS DE ZAMORA (el de Benet Emeth de judíos de Damasco);
.
- TABLADA (el Sefaradi de Socorros Mutuos)
.
- BANCALARI (el nuevo de los judíos de habla latina, ACIS).
 .

      En total son ONCE los Cementerios Judíos que están en el Gran Buenos Aires los cuatro de la AMIA: Ciudadela-Liniers, Ciudadela Norte, Tablada y Berazategui; Más el Asheknazi de Lomas de Zamora y los seis Sefaradi. 

.
      Hoy hay que agregar uno más: Colinas del tiempo. (Privado). Hubo gestiones para integrarlo a la AMIA, pero fracasaron por oposición de los religiosos, debido a que creen que allí estaría enterrado un no judío según la Halajá.
.
      En Tablada hay muy  largos recorridos entre los diversos sectores que si se desea visitar varias tumbas hay que caminar mucho. Para personas con dificultades hay carritos eléctricos para transportarlas. 
.
      En Ciudadela-Liniers es algo más complicado ubicar las tumbas pues la señalización es más escasa. Los propios peones no conocen bien los sectores y uno anda un buen rato hasta encontrar la tumba buscada. Por suerte el cementerio es chico y al final se la encuentra. 
.
      En Ciudadela-Liniers hay 23.033, en Ciudadela Norte (Ashkenazi) unos 7000. En Tablada hay más de 90.000.
.
.
Fuentes
-Manuscritos de Don Ambrosio Jaime, vecino de Villa Rebasa, afincado en 1923, fall. 1974.- 
-Los Cementerios Judíos en Buenos Aires, Por Paul Armony. Asociación Hebrea Argentina de Socorros Mutuos, de la ciudad de Buenos Aires.
.
.=====================================================================




Muestra en la Escuela Nº 26 de Lomas del Mirador - La Matanza

.
El día 22 de noviembre realizaremos en nuestra Institución la muestra Anual con las producciones de nuestros alumnos y alumnas, además de exponer los documentos ingresados en la Biblioteca Escolar y algunas fotografías que reflejan los proyectos desarrollados desde la misma, en el presente ciclo lectivo.
Esperamos su grata visita en el horario de 10:00 a 14:00 hs.
Le enviamos un saludo cordial.

Alicia Moriñigo                                              Silvia Romero
       Directora                                                  M. Bibliotecaria
.
.


Escuela Primaria Nº 26 "Vicente López y Planes
Av. Brigadier Gral. Juan Manuel de Rosas 400
1752- Lomas del Mirador - Pcia. de Buenos Aires

T.E. 4454-1105
.
.
=====================================================================

lunes, 18 de noviembre de 2013

A.P.A.C.I.D. Taller Protegido - PEDIDO A LA COMUNIDAD

. 
Durante varios meses atrás nuestra Institución viene siendo victima de estafa por parte de personas inescrupulosas que, en nombre de APACID, realizan cobros de cuotas sociales en los domicilios de muchos socios del Taller.

Estos socios fueron convocados por la empresa “Vecino Solidario” cuando existía un contrato de trabajo entre esta y APACID habiendo sido rescindido dicho contrato en el año 2008, no habiendo ninguna relación contractual al día de hoy con nosotros.

Es de nuestro conocimiento, por medio de llamados a distintos socios de la Institución, que personas que no son parte de APACID y en nombre de “Vecino Solidario” se presentan en los domicilios efectuando el cobro de la cuota social.

Es sabido también que muchos de estos socios efectúan el pago a estas personas confiando plenamente en el nombre de nuestro taller pero lo recaudado jamás llega a nosotros.

Por tal motivo informamos que APACID Taller Protegido está evaluando y diseñando una nueva estrategia para el cobro de la cuota social y que por el momento, NO EFECTÚEN MAS PAGOS A NINGUNA PERSONA AJENA A LA INSTITUCIÓN.

Al momento de ser implementado el sistema de cobros cada socio será informado y será visitado por personal del taller quienes realizaran el cobro normalmente exhibiendo previamente una credencial que los acredite ante el socio desde APACID.

Desde ya pedimos disculpas por lo sucedido y por nuestra parte estamos realizando los tramites legales pertinentes para detener esta estafa.


APACID Taller Protegido.
Cotagaita 2014, Ramos Mejía-La Matanza – Bs. Aires
Tel. 011-4651-3331  /  011-4441-9168.-

Apacid.blogspot.com.ar – apacid@gmail.com
www.facebook.com/APACID.tallerprotegido.
.
.
======================================================================

jueves, 14 de noviembre de 2013

Orígenes de la Escuela Nº 30 de Villa Rebasa.

.
       -¿A qué escuela vas?
                ¡¡¡VOY “AL MONTE”!!!

    La memoria viaja al pasado, y es entonces cuando el  recuerdo viene al presente.
.
    “ ...Cientos de veces la misma pregunta y otras tantas la misma respuesta: ¡Voy al Monte!
.
    Y esto fue verdad; Yo fui a la “Escuela del Monte”. Yo aprendí a leer y a escribir en sus aulas y aprendí a quererla, realmente como mi segundo hogar.
    Mas, no solo eso habría de aprender; también aprendí a conocer y a querer a esta maravillosa tierra a la que acababa de llegar, como también aprendí a querer a este barrio que me acababa de recibir.
.
    Funcionaba la escuela en un viejo caserón, con más aspecto de casco de estancia que de escuela. Estaba emplazada en un amplio predio arbolado, con frente a la calle Emilio Mitre, casi esquina Paso y había sido ésta la casa de descanso del Dr. Gregorio Rebasa, quien en 1922 lotea su tierra y facilita su casa para funcionamiento de la primera escuela del barrio que nacía.
.
    Era una antigua construcción, quizá de adobe, con apenas rastros de una pintura color rosa viejo, con la que alguna vez fueron pintadas sus paredes.
.
    Sobre su frente, que daba a la calle Paso, monstruosos paraísos sombreaban una gran galería con baldosas rojas, donde nos agrupábamos los alumnos, cuando el mal tiempo no nos permitía disfrutar de los lugares  abiertos y arbolados   
.
    Por tres de sus lados, estaba la escuela rodeada de quintas, que ocupaban varias manzanas y que le daban más apariencia de casa de campo.
..
    A escasos cien metros de la escuela, una noria, una motobomba y un chirreante molino, funcionaban todas las mañanas ruidosamente. Tan acostumbrados estábamos a sus monótonas marchas, que cuando dejaban de funcionar, el silencio parecía incomodarnos.
.
    Y fue en esta escuela donde aprendimos a leer y a escribir... y aprendimos a quererla como era: con sus paredes despintadas, sus aulas frías, sus árboles centenarios y su apariencia anticuada.
    Todo era amistad y concordia en nuestra escuela, porque a la abnegada labor de las maestras que ponían el alma para enseñarnos, nosotros los alumnos, aportábamos lo mejor de nosotros mismos.
.
    Desde nuestros hogares, partíamos todos los días, con la consigna de ser respetuosos, obedientes y responsables de nuestros actos.
    Hoy, montañas de textos escolares, simplifican enormemente la labor de las maestras. En ese entonces, todos los apuntes de todas las materias, eran pacientemente dictados y explicados al mismo tiempo por ellas.
    Seis décadas transcurrieron desde ese entonces y sin embargo, todo me parece haberlo vivido ayer.
.
    No olvidé a mi escuela, ni a mis maestras, ni olvidé a mis compañeros. Tampoco olvidé a los primeros y últimos días de clase, ni olvidé el fervor con que padres, maestras y alumnos conmemorábamos las fiestas patrias. Tampoco olvidé los recreos bulliciosos, a los que siempre la inoportuna campana interrumpía, en lo mejor del partido de fútbol. 
.
    Por momentos, siento la necesidad de trasladarme en el tiempo, a los años de mi infancia, y por un momento me imagino que soy ese escolar de los años cuarenta, que medio dormido aún, me ponía mi guardapolvo blanco, recogía mis cuadernos, mis bolitas o mi balero, y tras saludar a mi madre y escuchar las recomendaciones de siempre, me encaminaba por una Emilio Mitre de tierra, hacia mi escuela.
.
    Como había otras escuelas en los alrededores, no faltaba quien me preguntara, por tan solo el hecho de hacerlo:  “¿A qué escuela vas? -¡VOY AL MONTE!...” -le contestaba-.
.
    Mi vieja y querida escuela; Siempre te recuerdo...! Te recuerdo con nostalgia, como quien recuerda la casa paterna, como quien recuerda al terruño nativo, o como quien recuerda a su antiguo barrio.
.
    Cuando paso frente al que era el predio de la escuela, no puedo dejar de imaginarme que mi escuela aún está ahí, rodeada de centenarios paraísos, bajo los cuales cientos de alumnos disfrutan con sus juegos en horas de recreo.
.
    Tampoco puedo dejar de imaginarme a la Srta. Maruja al frente de su 5º grado; a la Sra. Mónica, al frente de su 6º; a las hermanas Arévalo, al frente de 3º y 4º, y a otras maestras cuyos nombres escapan en el recuerdo.
.
    Esta era la “Escuela del Monte” –mi escuela- y la escuela de muchos vecinos de “VILLA REBASA”, que sin dudas la deben recordar con cariño como yo la sigo y seguiré recordando siempre.

(*) Entrevista realizada por El Recopilador, en el año 2000 a Don Aldo Mario Spaccarotella (f) , vecino de Balcarce al 2000, de Villa Rebasa. 




Dibujo realizado por nuestro relator, Aldo Mario Spaccarotella, quien fuese 

profesor de Dibujo Técnico y Ebanista en escuelas técnicas de la ciudad de Buenos Aires, 
y que a falta de material fotográfico nos regaló una vista aérea de la misma, 
extraída de su prodigiosa memoria.


-----------------------

-Esta Escuela Nº 30 tiene ahora su asiento en la esquina de las calles Hernandarias y Charcas de Lomas del Mirador. Sitio originado como Villa Loma Verde y absorbido luego por Villa Rebasa, barrio este que tiene una mitad en Ramos Mejía y la otra mitad en Lomas del Mirador.



El recopilador


================================================

VOLVER ARRIBA

lunes, 11 de noviembre de 2013

De los orígenes de Lomas del Mirador

. 
Iribarren, el tambero:
Primer vecino de Lomas del Mirador.


     Habiendo casi nulos datos sobre su persona, fue una gran fortuna poder habernos contactado con un nieto suyo, Don Armando Iribarren, vecino del barrio de Liniers, nacido el 13 de octubre de 1927, quien nos ha aportado interesantes datos de su memoria como nieto de Don Miguel Iribarren, a quien se le evoca como el primer vecino de Lomas del Mirador.

     Entrevistado telefónicamente por El recopilador en febrero de 2009, nos contó que a su abuelo se le conoció también por su apodo de “El vasco Iribarren” o lisa y llanamente por su otro apodo de “Paraguay”. Su ocupación era de tambero y lechero, ya que también realizaba reparto a domicilio.

     “- Mi abuelo descendía de vascos españoles y estaba casado con Marcelina Larraizán, de origen vasco francés. Él había sabido trabajar en el Tambo Grande, que quedaba detrás del Monte Dorrego, por el camino a Cañuelas, próximo a las vías del ferrocarril de Haedo a La Plata.


     Por el 1896 se vino a instalar, con dos hermanos, a un campo próximo 100 metros a lo que hoy es la Av. Gral. Paz y Emilio Castro y que entonces todo era un inmenso e interminable campo. Levantó su casa en lo que actualmente es la calle Liniers entre Paso y Quintana, y ahí tuvo “el tambo chico”.


     En 1908 decide vender unas hectáreas de su tierra, por lo que debió abrir calles para su loteo y que dio lugar a que naciese un pueblo sobre tierras de lomadas, y por fuera de esa tierra -del otro lado del Camino a Cañuelas- existía una casona que fuese casco de una estancia que se llamó “Santa Lucía” y en la cual había un “mirador” de tres pisos de alto y que la identificación de “las lomas” y el “mirador” fue el origen del nombre de Lomas del Mirador.
  
  Vendidas esas tierras él siguió viviendo allí por un tiempo más y luego se mudó con el tambo para el lado de lo que hoy es Av. San Martín, a la altura de Lisandro  de  la  Torre,  más  o  menos.  En  tanto en la casa de la calle Liniers hasta los años ’40  permanecieron viviendo dos mujeres, María y Dionisia.

     Pero Miguel también supo continuar con un reparto de leche que desde Mataderos, donde viviese por  Alberdi y Cafayate, desde ahí llegaba hasta el centro de Buenos Aires.

      En tanto sus otros tres hermanos, cada uno se hizo cargo de un reparto: Mariano por Mataderos, habitando por la calle Tellier; Fernando por Liniers, que vivió por Caaguazú y Larrazabal; y el último, Fermín, por Ciudadela, por la calle Nolting; Así el apellido Iribarren también fue conocido por todos esos lugares. También una rama de la familia quedó viviendo por Provincias Unidas y Larrea.

Yo, además de nieto de Miguel, soy primo de Carlos Carretero ( librería Carretero, Av. Juan M. de Rosas 575 ) emparentado a él a través de la familia Della Maddalena, y  también soy  primo  de  Roberto Tarditi, de la familia que en 1900 habitara “el mirador”. Y precisamente yo soy custodio de una reliquia “el cuchillo con el cual el primer Tarditi mataba las vacas” para vender la carne en su carnicería; Un legado que va pasando de una mano a otra en la familia y que un día deberé hacer pasar a otras manos que le cuiden.

Fuente oral: Armando Iribarren (nieto) – 2009
Fotografía cedida por Carlos Carretero.


La primera casa del barrio:
     Aquella vieja casa donde habitó Don Miguel Iribarren, que era un rancho de adobe y techo de paja, se mantuvo en pié por muchos años, mientras a su alrededor,   la   manzana   crecía   en   construcciones, quedando rodeada por un cinturón de ladrillos, cemento, huertas y jardines. Ocupó  lo  que  hoy  es  el número 928 de la calle Liniers, entre Paso y Quintana.

     En 1982, su nuevo dueño el Sr. Gerardo Alonso, tras reiterados pedidos a las autoridades municipales para que se declarase dicha casa como sitio histórico y/o museo, al no encontrar eco favorable, necesitado de modificar la propiedad donde instaló una industria gráfica, con mucha rabia y dolor, debió demoler la vieja construcción y para que al menos no se perdiera el testimonio de tan histórico sitio, don Gerardo Alonso y el periodista José Meren, colocan en un ángulo del frente una placa de bronce que mantiene viva la raíz y la memoria del lugar.

- Fuente oral: Gerardo Alonso y Marcelino Blanco.


Don Carmelo F. De Lucca: El primer comprador que tuvo El Vasco.

     Llegó al país como inmigrante italiano en el año 1908, yendo a vivir a Ciudadela Norte, a casa de un hermano que ya estaba aquí, en época cuando aún Ciudadela no existía como tal y debía caminarse varias cuadras para llegar a la estación de Liniers para tomar el tren.
     A los pocos días de estar, se levanta una mañana que había llovido y mete el pie en el agua a causa del arroyo Maldonado que  se   desbordaba.  Y   como  su hermano le decía, “bueno vos junta y comprá un terreno al lado mío”. Pero él, como venía de Nápole, donde el volcán  vuelta a vuelta le movía la tierra, dice, “ahora me vengo  acá  y  me  viene  a  buscar  el  agua…?  Y no  le gustó el lugar.
    Entonces,  un   paisano   que   había   viajado con él había  agarrado   una   changuita   para  abrir  las  calles  para  el remate en Lomas del Mirador  -tenía un par de bueyes y una pala de buey y con ello hacía ese tipo  de trabajo-.  Y  un día,  caminando  juntos hacia la estación de Liniers le  dice:  “Mirá Carmelo, venite con-migo el  domingo  y  yo te voy a mostrar un remate que están  por  hacer en una loma donde yo estoy trabajan-do abriendo las calles”.

     Y entonces se ponen de acuerdo y ese domingo se vienen desde la estación Liniers, donde alquilaron un coche tirado a caballo y  llegan hasta Mosconi, -que así se llama hoy-  y Gral. Paz.  Ahí, este paisano amigo de él lo lleva al tambo de los Iribarren, que es donde el dejaba los bueyes con los que trabajaba y le presenta al Vasco Iribarren, quien se hace muy amigo con mi abuelo. Entonces este hombre que estaba abriendo la calle, parece que parte de su trabajo lo cobraba con algún lotecito, le dice: “Mira, yo te hago comprar acá….”  Y entonces mi abuelo hace allí la reserva del lote convirtiéndose en el primer comprador previo al loteo del 4 de abril de 1909.

     Y este Iribarren, tenía una edificación que él alcanzo a conocer, en la calle Liniers, justo detrás de la casa de mi abuelo, -que compró sobre la calle Venancio Flores-  y El Vasco le cede una de esas habitaciones para que el abuelo ponga las cosas y pueda empezar a trabajar. Acopiaba los materiales y durante el año 1909 empieza a edificar una pieza, y a principios del diez se muda.

- Fuente oral: Nelson de Lucca –nieto- (Entrevistado por Martín Biaggini para la película documental, de su dirección “Lomas del Mirador, un siglo de su historia” (2009)


===============================================================
VOLVER ARRIBA




viernes, 4 de octubre de 2013

Lectura para niños

.
.
.
===============================================================